No son Maradona, son más educados, respetan las reglas, no hablan de política, hasta que en un acto y unas frases sueltas, te dejan muy claro que Maradona es también su ídolo y tienen demasiado claro todo. ¿O de dónde sale la poesía contestataria de esa frase que cantan en el vestuario?: "La Scaloneta va a vengar la Copa que le robaron al 10, la que no nos dejaron levantar, soy argento de la cuna hasta el cajón, por Malvinas por el Diego".