Durante el vuelo, cuando terminó el frugal desayuno servido a los 84 periodistas que ocupaban la parte trasera del avión fletado por el Vaticano, León XIV se presentó con su sonrisa cotidiana, vestido con sotana blanca y protegido por seis guardaespaldas que parecían diplomáticos de carrera. El Papa hizo un discurso formal y a continuación saludó -uno por uno- a todos los corresponsales que cubrirán la gira por Uruguay, Argentina y Perú.